lunes, 16 de julio de 2012

Tiempo de celebrar a la estrella de los deportes: el beisbol


Chris Erskine
Los Angeles Times; 9 de julio de 2012

El pasto y la hidra de Wrigley Field
Estábamos rodeando el Wrigley Field de Chicago, era una noche de verano –los Cubs estaban fuera de la ciudad (quizá exiliados, quizá repudiados)-, y yo le explicaba a mi hijo de 9 años como los mejores parques de pelota tienen su propio y reconocible paquete de sonidos.

El murmullo de Wrigley es diferente al de Fenway, le decía, y ambos son diferentes al de otra de las viejas casas de la ópera del beisbol: Dodger Stadium.

“Son tan diferentes”, le dije, “como la cerveza de raíz del vino”.

De pronto el pequeño y yo nos cruzamos en la calle con los trabajadores que remplazaban el pasto del Wrigley Field. Grandes pedazos de césped descartado yacían en los contenedores de basura situados fuera de las pesadas puertas de Sheffield Avenue.

“Nada es tan desagradable como la suerte de otras personas,” dijo alguna vez F. Scott Fitzgerald, como resumiendo el espíritu de un fanático del beisbol.

Ahora finalmente, teníamos una pequeña fortuna propia.

Nos robamos un pequeño pedazo de esa alfombra de pasto y la plantamos en el patio de la casa de mi hermana, en los suburbios de Chicago. Siémbrala, riégala, rocíala con agua bendita.

De ahora en adelante, ese será su jardín Zen, un símbolo de serenidad y paz.

Y si mi hermana alguna vez siente la necesidad de dejar caer un elevado o dejar pasar una rola de rutina, tiene el lugar preciso para hacerlo…su pequeño pedazo de Wrigley.

Es una locura. Es una maldición. Es el beisbol.

**

Mientras más oscuro sea el hecho, más me gusta recordarlo:

¿En qué lugar del orden bateó Babe Ruth en el juego inaugural de la Serie Mundial de 1918? Noveno.

¿Quién fue llamado Roamin' Roman, entre otros apodos mientras jugó para los New York Yankees? Una pista: Fue un jardinero central con un talento excepcional. Así es, Joe DiMaggio.

¿Quién era el pitcher que podia “lanzar una chuleta de cordero que ningún lobo podría alcanzar”? Lefty Grove.

¿Quién inventó la dona para bat que usan los bateadores en el círculo de espera? Elston Howard.

¿Qué tipo de hidra está plantada en el Wrigley Field? Boston, por supuesto.

**

Puede que el futbol tenga un mejor momento, que el basquetbol atraiga a más niños, que el hockey tenga mejores peleas.

Pero de todos los deportes, el beisbol es el que nos da mejores historias –las historias chuscas, las que te rompen el corazón, las maldiciones, las citas textuales.

El beisbol no es sólo un deporte, es Shakespeare en el parque. Premia la confianza, castiga la arrogancia, desafía la Física. "Vuelve loco al culpable y horroriza al libre" (1).

En un mundo impaciente, el beisbol nos fuerza a bajar la velocidad, a sentarnos con los brazos cruzados, a reflexionar en el cacahuate perfecto y en la manera en la manera en la que la mostaza se aferra a una salchicha bien cocida, (muy bien).

El beisbol es el mejor porche delantero de América. Es por eso que su resurgimiento está ligado a parques retro como Camden Yard, que ahora tiene 20 años. Es por eso que los estadios han retornado al pasto natural, después de un temporal y sin alma coqueteo con polímeros orgánicos.

El beisbol es de la tierra. Los jugadores que más nos gustan son los que se pintan de guerra con tierra del infield y su propio sudor. Hablando de chuletas de cordero, los jugadores que más nos gustan terminan los juegos empanizados. Juegan como niños en su último día de vacaciones antes de regresar a la escuela.

El beisbol está lleno de misterios. Tiene más preguntas que respuestas. ¿Por qué curvea una curva? ¿Eso fue realmente un balk?

Es por eso que el Jugador Más Valioso de cualquier franquicia no es el primero en el orden o el cuarto o algún zurdo cómico. Es la persona que narra los juegos –mitad historiador, mitad actor dramático-, el vínculo entre el beisbol y el escucha promedio. 

Las grandes franquicias, aquellas con las bases de fans más recalcitrantes, todas tienen locutores legendarios Red Barber (Dodgers, Yankees), Mel Allen (Yankees), Jack Buck (St. Louis Cardinals), Harry Caray (Cardinals, Cubs).

Es por eso, que si los Dodgers no tienen un plan en marcha para ese terrible día en el que su actual maestro de ceremonias renuncie al escenario, que Dios nos ayude a todos (2)

** 

“Los jugadores de beisbol son más listos que los de futbol. ¿Cuándo han visto que un equipo de beisbol sea penalizado por tener demasiados jugadores en el campo?”
Jim Bouton.

“El secreto de ser manager es mantener a los jugadores que te odian lejos de los que todavía están indecisos”.
Casey Stengel.

** 

Ahora hacemos una pausa para el picnic de la compañía del beisbol. Ellos lo llaman Juego de Estrellas, y es el mejor evento de Estrellas de todos, incluso si dura 15 horas, o sí es desacralizado con concursos tontos o si uno terminó en el más antibeisbol de los resultados, un empate.

Grandioso. Mágico. Enloquecedor. Espléndido. Fortuito.

Beisbol.

(1) Cita parcial de un diálogo de Otelo, que originalmente dice: “Make mad the guilty, and appall the free, confound the ignorant, and amaze indeed” (“Vuelve loco al culpable y horroriza al libre, confunde al ignorante y lo impresiona también”).



(2) Se refiere a Vin Scully.

lunes, 28 de mayo de 2012

Jugando a cachar

Pequeña historia de beisbol, twitter y buenas noticias (en estos tiempos tan escazas)


Juan Carlos Plata

Martes 10 de abril de 2012. Denver, Colorado.
Los Colorado Rockies gozan de uno de esos raros regalos del calendario de partidos de las Grandes Ligas: un día de descanso en medio de una serie, y en casa. Habían jugado (y perdido) contra los San Francisco Giants el día anterior y los volverían a enfrentar al día siguiente.

La mayor parte de los jugadores de los Rockies aprovecharon para quedarse en casa y ver a sus familias, pero no Jeremy Guthrie –veterano de 9 temporadas, 3 con los Cleveland Indians, 5 con los Baltimore Orioles y en su primera con los Rockies-.

Guthrie había lanzado el 6 de abril contra los Astros en Houston –ganó el juego 5 carreras a 3, con 7 entradas de labor, 103 lanzamientos, 4 hits, 1 ponche y 3 bases por bolas-, lanzaría al día siguiente y necesitaba soltar el brazo.

Regularmente hubiera escogido a un compañero de campo o a un catcher del bullpen, pero ese día la mayoría estaba en casa y los que estaban en el Coors Field tenían también asignaciones especiales.

Ante la falta de personal, Guthrie tomó su Blackberry y le preguntó a sus más de 34 mil seguidores de Twitter:

¿Alguien que esté en su descanso para comer y que pueda venir a cachar conmigo? #Día Libre #Compañero de lanzamientos.

Woody Roseland tiene 21 años y le acaban de dar muy buenas noticias: después de pasar los últimos dos años y medio en tratamiento de quimioterapia por un cáncer que se extendió de su rodilla y pantorrilla a sus pulmones (y que provocó que le amputaran la pierna izquierda), esa mañana la enfermera le dijo: “Estas bien. Ya no necesitas vernos de nuevo”.

Woody llegó a su casa, se preparó un sandwich, pendió su laptop para checar su cuenta de Twitter y se encontró con la convocatoria de Jeremy Guthrie.

Respondió apenas dos minutos después del mensaje inicial:

Mi hombre. Estoy en el centro de la ciudad y tengo mi guante. Hagámoslo.

Y el intercambio siguió:

Guthrie: Ok, es en serio. ¿En cuánto tiempo puedes estar aquí?
Woody: Como en 15 minutos

Tomó su guante y su gorra de los Rockies y salió corriendo del departamento. Bajó a la calle, detuvo un taxi y con el corazón brincándole en el pecho le dijo al taxista:

-¡Al Coors Field, por favor!

-No –le respondió el taxista-. No hay juego hoy.

-¡No me importa, lléveme al Coors, por favor!

Rick Reilly, reportero de ESPN, en su nota Woody y Guthrie juegan a lanzar, publicada el 24 de abril, cuenta lo que pasó después:

Una vez ahí, Woody trataba de figurarse como llegar al clubhouse para encontrarse con Guthrie. “No es que tengan un letrero que diga: ‘Chavos que vengan a jugar a lanzar con los jugadores, toquen el timbre,’” dijo Woody.


Pero los guardias de seguridad tienden a confiar en chavos con una prótesis que traen un guate de beisbol, así fue como Guthrie acabó topándose con Woody en el pasillo del clubhouse.


Guthrie se quedó sin palabras. Su primera impresión fue: Ok, perdió una pierna, parece que no tiene mucho cabello debajo de la gorra. Debe ser un soldado.


Finalmente, Guthrie preguntó: “¿Qué le pasó a tu pierna?” 


“Oh”, dijo Woody, como si fuera cualquier cosa. “La perdí por cáncer. Me dio cuando tenía 16”. 


“Fue como…Guau! De manera mágica, así es como las cartas fueron repartidas hoy. Cool!”, diría después Guthrie.


Se llevó a Woody al jardín derecho del Coors Field, lo puso contra la barda (en caso de que las pelotas fueran por encima de su cabeza), caminó 90 pies y empezó a lanzar.


“No lo hizo mal” recuerda Guthrie, lo cual está bastante bien tomando en cuenta que la última vez que Woody lanzó una pelota de beisbol tenía dos piernas.


“No lo podía creer,” dijo Woody. “Ahí estaba yo y ahí estaba un pitcher de Grandes Ligas tratando de enseñarme cómo lanzar un slider”.


Después, Guthrie le lanzó una práctica de bateo. (“Yo lancé mal, el bateó mal”, dijo Guthrie.) Luego una visita al montículo, luego al cuarto de video a analizar cómo Guthrie pondría fuera a los bateadores de San Francisco al día siguiente (no muy bien…fue retirado del montículo en la cuarta entrada) y luego más risas y plática en el locker room.


En otras palabras, Twitter, Jeremy Guthrie y una enfermera de quimioterapia le dieron a Woody Roseland el más grandioso día en una vida que había estado un tanto escaza de ellos.

Luego del episodio Woody vio un partido de los Rockies en una suite con la esposa de Guthrie; viajó a Florida invitado a un torneo de golf por la fundación del hasta entonces quarterback de los Broncos, Tim Tebow; un participante de American idol se enteró que Woody escribió un rap y lo invitó a hacer un video.

La nota del señor Reilly nos da la conclusión del pitcher de Grandes Ligas:

“Yo quería hacerle el día a un aficionado,” dijo Guthrie, “y en lugar de ello él me hizo el mío. No sólo conocí a un aficionado, hice a un amigo para toda la vida”.





sábado, 26 de mayo de 2012

El pacto de Rich Thompson

Luego de la historia de John Lindsey, les presentamos el largo viaje de Rich Thompson para llegar a las Grandes Ligas, Johnette Howard es el autor y fue publicada en ESPN.com el pasado 24 de mayo. Que la disfruten. 

Johnette Howard 

La pregunta que todo mundo quiere hacerle a Rich Thompson es cómo se las arregló para hacer esto. Y la manera más simple que él tiene de explicarlo es que durante estos 13 años hizo un pacto privado con el beisbol: No dejaría ir al juego hasta que el juego lo dejara ir a él primero. “Alguien de la oficina de algún equipo tendrá que decirme que es tiempo de irme a casa”, asegura. De otra manera, “no me iré a casa por mi propia voluntad”.

Ese fue el acuerdo al que Thompson y su esposa, Teresa, llegaron y luego mantuvieron, incluso después de que llegó el primero, y luego el segundo y luego el tercero de sus hijos, e incluso después de la familia se estableció en Tampa hace siete años. Empezando en el año 2000, Thompson brincó de organización en organización, de los Blue Jays a los Pirates a los Padres a los Royals y de regreso a los Pirates, después al oeste con los Diamondbacks y de regreso al este con los Red Sox, quienes fueron los primeros en dejarlo en libertad en 2008.

Fue un golpe duro. Tenía 29 años. Era tarde en el Spring training. Su teléfono no sonó durante semanas.

“En ese tiempo pensé: ‘Esto debe ser todo’”, admite.

Pero finalmente llegó una llamada de los Lehigh Valley Iron Pigs, la sucursal de Triple A de los Philadelphia Pillies que jugaba cerca del lugar de nacimiento de Thompson, Reading, Pennsylvania. Y por los siguientes cinco años el patrón familiar de su carrera volvió a establecerse. Otros jugadores vinieron, otros jugadores se fueron. Otros jugadores fueron llamados a las Ligas Mayores antes que Thompson, incluso cuando el jardinero de 6 pies 3 pulgadas de altura y 195 libras de peso tuvo buenas temporadas. Robó 48 bases en 2011 a la edad de 32 años y pensó que finalmente se había ganado una oportunidad con los Phillies. No fue así. Incluso durante la expansión de los rosters en septiembre, el llamado no llegó.

En todos sus años previos en el beisbol profesional, la única probadita de Thompson en las Grandes Ligas seguía siendo una breve estancia con los Royals al inicio de la temporada de 2004, en la que participó en seis juegos, casi siempre como corredor emergente o remplazo defensivo y un solo turno al bat. Eso fue todo.

Mr. Thompson luego de su primer hit en Grandes Ligas

No es de sorprenderse que él recuerde absolutamente todo de ese turno al bat. Los Royal iban ganando 15 carreras a 5, en una fría noche de abril en Cleveland. Los Indians, que ya no querían quemar a otro pitcher, enviaron al montículo al catcher Tim Laker. Thompson recuerda haber pensado mientras tomaba un bat: “Ser ponchado por un catcher suplente en tu primer turno al bat en Grandes Ligas no es algo que quiera contar por el resto de mi vida”. Entonces hizo swing al primer lanzamiento y conectó una rola justo por en medio del cuadro que parecía tener una oportunidad –hasta que Omar Vizquel corrió a su izquierda, levantó la bola y convirtió un doble play.

“Irritante”, dice Thompson.

Y eso fue todo. Fue enviado de regreso a Triple A dos días después.

Jugó en 1,022 juegos de ligas menores más.

Tomó 3,250 turnos al bat en ligas menores.

Por los últimos ocho años -2,950 días- ese turno al bat de un lanzamiento fue técnicamente “todo” lo que Thompson tuvo.

Pero ni Thompson ni su esposa lo vieron de esa manera. “Siempre he sido capaz de mantener a mi familia jugando beisbol”, dice él. ¿Acaso no hay algo de honor en ello? Había estado en Lehigh Valley mucho tiempo y se había convertido en una especie de héroe local por su trabajo comunitario y por lo que hacía en el campo. Incluso el equipo mandó a hacer su propio muñeco booblehead este año. “Eso fue agradable”, dice con una carcajada.

En Lehigh Valley Thompson jugó para Ryne Samdberg, el segunda base miembro del Salón de la Fama que en su ceremonia de inducción dio uno de los más grandiosos discursos sobre el amor hacia el juego.

Si alguien podría entender por qué Rich Thompson sigue jugando en ligas menores a sus 33 años, ese sería Sandberg, ¿correcto? El permanente jugador de ligas menores y la gran estrella, compartiendo el dugout, esperando una llamada, entendiendo como el beisbol puede adueñarse de tu alma y no irse nunca.

Imagen de la transmisión de televisión que hace notar sus 13 años en ligas menores

Es por esto que Sandberg asegura haber sentido tanto placer al hacer una llamada telefónica a Thompson la mañana del 16 de marzo, mientras Thompson se dirigía a una escuela local para leerle cuentos a los niños –algo que Thompson, hijo de un misionero, hacía con frecuencia.

A pesar de que su promedio de bateo era de .307, su voz perecía un poco tensa cuando contestó el teléfono y dijo con cautela: “Hey, Ryno, ¿qué hay?”. Después de intercambiar cortesías. “Buen juego anoche”, empezó Sandberg. “¿Para eso me llamaste?”, preguntó Thompson aún con recelo. “No, tengo noticias para ti”, dijo Sandberg, y Thompson no tenía idea de lo que podía ser.

“Soy un tipo que ha sido puesto en la lista de lesionados antes, me han enviado a Doble A para qué otro chico pueda jugar en Triple A”, explica. “Entonces cuando la gente me pregunta: ‘¿Cómo es que has perseverado todo este tiempo?’ Lo que no entienden es que durante todo este tiempo he sido afortunado por tener un trabajo, punto. Es muy difícil mantener un trabajo en el beisbol.

“Entonces, cuando Ryo me dijo: ‘Has sido transferido a los Tampa Bay Rays’ de inmediato pensé: ‘¿En serio? ¿Qué va a pasar conmigo ahora? Tengo que irme a Durham (1) de alguna manera…por lo menos se supone que es un buen lugar para jugar…’

“Pero entonces Ryno añadió: ‘Y la mejor noticia es que te llamaron a las Grandes Ligas de inmediato’ y bueno, quiero decir…de pronto tuve todas esas emociones abrumadoras”.

“Fue una de las mejores llamadas que haya hecho en mi vida”, dice Sandberg con una carcajada. “Podría escuchar las lágrimas de alegría del otro lado de la línea. Y Rich sólo decía: ‘¡Gracias, Ryno! ¡Gracias, Ryno!’ Finalmente le estaba sucediendo a él algo de lo que siempre hablamos en el beisbol: Finalmente él fue la persona correcta, que estuvo en el lugar correcto, en el momento correcto”.

Las siguientes siete horas fueron borrosas para Thompson. Colgó con su manager y llamó inmediatamente a su esposa, que también iba manejando su carro en Tampa, ella gritó “¡¡¡ESTAS BROMEANDO!!!” cuando le contó las noticias y después también se puso a llorar.

Celebrando su primera semana en Grandes Ligas anotando la carrera del gane contra Toronto

El principal activo de Thompson –“mi herramienta plus para Grandes Ligas” como él le dice- es su velocidad. Y lo demostró. Empacó como loco y tomó el vuelo de la 1:45 de la tarde a Tampa. Teresa y los niños lo esperaron en el aeropuerto, se montaron en la minivan de la familia y siguieron a la camioneta que los Rays enviaron para llevar a Rich al estadio.

Llovía a cantaros y Thompson dice: “Pensaba que era una bendición que el equipo jugara en estadio techado, porque conocía a tipos que eran llamados a Grandes Ligas, ese día llovía y eran enviados de regreso a las menores y nunca más regresaban”.

El partido iba ya en la segunda entrada cuando Thompson llegó al Tropicana Field. Pero el manager de los Rays, Joe Maddon lo metió al juego como corredor emergente cuando todavía tenía los pies mojados por la lluvia.

Al día siguiente, el line up no estaba listo cuando Thompson fue a hacer estiramientos antes del juego. Entonces alguien le dijo que él iba a iniciar en el jardín izquierdo, ahora admite con una sonrisa que pensó: “‘Bueno, eso no puede ser cierto, vamos contra un pitcher zurdo, yo bateo a la zurda’. Simplemente no lo creí”.

Tenía que creerlo. Verá usted, Maddon es otro hombre que entiende como el beisbol puede apoderarse de tu alma y nunca dejarte ir. En efecto le estaba dando a Thompson su primer inicio y batearía en el noveno puesto.

Maddon pasó 19 años en las menores antes de que los Angels le dieran su primer chance en Grandes Ligas como coach y ahora es considerado como uno de los tres mejores managers del beisbol. Y además conocía la historia de Thompson.

Luego de que Thompson se ponchara en cuatro lanzamientos en su primer turno al bat –“Estaba nervioso. Mi bat nunca se movió de mi hombro izquierdo y me dije a mi mismo que tenía que hacer algo mejor que eso”, recuerda- su segundo turno, frente al pitcher de los Red Sox Felix Doubront, fue algo digno de verse. Trece años después de que Thompson se convirtiera en profesional y ocho años desde que le hizo swing a la primera pichada de su primer turno al bat en Grandes Ligas, conectó otra rola justo por el medio…

…esta vez finalmente sucedió.

Viviendo la vida de Grandes Ligas

La pelota se escabulló por debajo del guante de Dustin Pedroia y se fue de hit al jardín central.

Y además impulsó una carrera.

“Fue…surreal”, asegura Thompson.

“Por ocho años él fue Moonlight Graham”, le dijo Maddon a los reporteros después del juego, refiriéndose al personaje de la película Field of dreams (2). “Ahora pegó un hit y se convirtió en Rich Thompson”.

Ese sencillo productor lo hizo el jugador de mayor edad en la Liga Americana en registrar su primer hit, desde Minnie Mendoza, en 1970. Además, lo liberó de ser el único jugador –no picher- desde 1947 que con un único turno al bat registró dos outs.

Thompson asegura haber estado demasiado preocupado de perder una seña del coach de tercera luego de alcanzar la base, que no se dio cuenta de que la multitud lo ovacionó de pie porque los fanáticos estaban al tanto de su historia o de que todos sus compañeros se agolparon a la entrada del dugout para alentarlo, especialmente después de que se robó la segunda base…y luego la tercera.

“Una de las cosas más especiales fue que sentí que realmente había contribuido con el equipo”, asegura.

Bienvenido al Show.

Los Rays negociaron por Thompson porque tienen a tres de sus jardineros en la lista de lesionados. Él no tiene idea de cuánto tiempo pueda durar este llamado. Una semana después de su debut en Grades Ligas, Thompson inició nuevamente en el jardín izquierdo y no tuvo suerte en cuatro turnos al bat contra Toronto. Pero fue golpeado por un lanzamiento de Darren Oliver en la entrada 11 y anotó desde primera con un doble de B.J. Upton para darle a los Rays la victoria 5 carreras a 4.

Luego de 13 años, el pacto de Thompson con el beisbol sigue intacto.

Miren quién es finalmente un jugador de ligas mayores.

Miren a quien todavía nadie de la oficina le ha dicho que tiene que irse a casa.

(1) Durham, Carolina del Norte, casa de los Bulls de Durham, sucursal Triple A de los Tampa Bay Rays. Célebres por ser el equipo de los protagonistas de la película Bull Durham –Kevin Costner, Tim Robbins y Susan Sarandon-, una de las más celebradas películas sobre beisbol de la historia.
(2) Moonlight Graham, en la película Field of dreams es el fantasma de un doctor que de joven jugó beisbol y nunca tuvo un turno al bat en Grandes Ligas y al que el protagonista, Ray Kinsela –Kevin Costner- lleva al campo de los sueños para que lo consiga.

sábado, 21 de enero de 2012

Beisbol en palabras VII

Distinguida y amable clientela: para no perder la costumbre, el idiota del encargado llevaba toda la temporada muerta acostado en posición fetal, pero ya lo sacamos de su nebulosa y nos entrega la séptima parte de la sección que le ha dado nombre al blog; esta vez con periodistas, poetas, actores, comediantes, un co-fundador del London School of Economics y hasta un par de jugadores y managers de beisbol.
No más introducción. Salud.

“El beisbol es un deporte que desafía la gravedad. Demonios, desafía un montón de leyes naturales: envejecimiento, economía, reinvención, sabiduría”
Chris Erskine, columnista de Los Angeles Times

“El desafío constante con la literatura de béisbol es que el deporte en sí es casi siempre mejor y más convincente”
Jim Caple, periodista de ESPN

“El béisbol es un deporte de sol, en esencia, un juego diurno sea cuando sea que se juegue, pero hay algo de nocturno en él: una oscuridad que resuena en lo más profundo de la psique humana. Para el bateador, por supuesto, se trata de un juego se define por fallar la mayor parte de tiempo, pero a mayor escala también parece libre de lo que William James llamó nuestra ‘enfermedad nacional’: el culto ‘exclusivo a la puta diosa del éxito’. Fallar le da al beisbol su placentero y melancólico sabor, los ‘Boys of the summer’ siempre están en la ruina después de todo, el canto melancólico de los Cachorros ahoga el himno triunfal permanente de los Yankees. Parece lógico que, de alguna manera, una de las peores enfermedades imaginables lleva el nombre de uno de los grandes jugadores de béisbol”
Matt Weiland, crítico de libros en The New York Times

“Algunas personas nacen en la tercera base y van por la vida creyendo que pegaron un triple”
Barry Switzer, jugador y coach de futbol americano

“Estoy convencido de que cada niño, en el fondo de su corazón, preferiría robarse la segunda base por encima de que le regalaran un carro”
Tom Clark, poeta estadounidense

“Un hotdog en el parque de pelota sabe mejor que un roast beef en el Ritz”
Humphrey Bogart, actor estadounidense

“El beisbol es mi juego. ¿Sabes? Llevas tus preocupaciones al juego y las dejas ahí. Les gritas como loco a tus muchachos. Es bueno para tus pulmones, te pone loco y nadie llama a la policía. Además hay chicas lindas…montones de ellas”
Humphrey Bogart

“Ningún otro juego en el mundo es tan ordenado y dramáticamente limpio como el béisbol, con causa y efecto, crimen y castigo, intención y resultado, tan claramente definidos”
Paul Gallico, novelista y periodista de deportes estadounidense

“Hay tres cosas en la vida que verdaderamente amo: Dios, mi familia y el beisbol. Cuando empieza la temporada ese orden se altera un poco”
Al Gallagher, jugador de los San Francisco Giants y los Anaheim Angels

“Un juego de beisbol es simplemente un colapso nervioso dividido en nueve entradas”
Earl Wilson, columnista del New York Post y actor

“El beisbol fue hecho para los niños, los adultos sólo lo echaron a perder”
Bob Lemon, jugador de los Cleveland Indians

“No importa cuántos años tengas en el juego, nunca lo has visto todo”
Bob Lemon

“Es sorprendente y disfrutable que al espectador se le permita, e incluso se espere que sea parte vocal del juego. No hay motivo para que el parque no intente sacar de concentración al bateador en un momento crítico poniendo en duda la fidelidad de su esposa o la honorabilidad de su madre”
George Bernard Shaw, escritor, periodista , dramaturgo irlandés y cofundador del London School of Economics

“Cuando empiezan el partido los umpires no dicen ‘work ball’, dicen ‘play ball’”
Willie Stargell, jugador de los Pittsburg Pirates (sobre si el beisbol es un trabajo o un juego)

“Cuando era niño mi ídolo era Bugs Bunny, porque vi una caricatura en la que jugaba beisbol, y jugaba todas las posiciones sin nadie más en el campo. Ahora que lo pienso, Bugs sigue siendo mi ídolo. Tienes que amar a un pelotero como ese”
Nomar Garciaparra, jugador de los Boston Red Sox, Chicago Cubs, Los Angeles Dodgers y Oakland Athletics y analista de ESPN

“No me gusta jugar golf, cuando le pego a una pelota espero que alguien vaya y la persiga”
Rogers Hornsby, jugador de los St. Louis Cardinals, New York Giants, Boston Braves, Chicago Cubs y St. Louis Browns

“Con aquellos a los que no les importa un bledo el béisbol, sólo puedo simpatizar. No me ofenden. Incluso estoy dispuesto a admitir que muchos de ellos son físicamente limpios, buenos con sus madres y están a favor de la paz mundial. Pero mientras el juego está en proceso, no se me ocurre nada que decirles.
Art Hill, actor canadiense

“Cuando jugamos softball, me robe la segunda base, me sentí culpable y me regresé”
Woody Allen, director de cine, actor y escritor estadounidense

“El beisbol es un juego en el que una curva es una ilusión óptica, un screwball puede ser una pichada o una persona, es legal robar y puedes escupir a donde quieras con excepción de los umpires y la pelota”
Jim Murray, escritor inglés

“El encanto del béisbol es que, sin brillo como puede llegar ser en el campo, es infinitamente fascinante cuando lo vuelves a repasar”
Jim Murray

“La recta de Sandy Koufax era tan rápida que tenías que empezar a hacer swing cuando él apenas caminaba hacia el montículo”
Jim Murray

“Los poetas son como los pitchers. Los dos tienen sus momentos. Los intervalos son la parte difícil”
Robert Frost, poeta estadounidense

“Hablar de beisbol de grandes ligas, es por mucho la más grandiosa conversación que uno puede tener”
Bruce Catton, historiador y escritor estadounidense

“Te rompe el corazón, el juego está diseñado para romperte el corazón. Empieza en la primavera, cuando todo empieza de nuevo, florece en el verano llenando las tardes y las noches; y entonces, tan pronto llegan las lluvias se detiene y te deja para enfrentar solo el otoño”
Bartlett Giamatti, ex comisionado de MLB

“El beisbol es la única cosa ordenada en un mundo sin orden. Si te pasan tres strikes, ni el mejor abogado del mundo podrá ayudarte”
Bill Veeck, dueño de los equipos Cleveland Indians, St. Louis Browns y Chicago White Sox; reconocido como uno de los dueños más innovadores de la historia de MLB

“Este es un juego para degustar, no sólo para tragar. Hay tiempo para discutir todo entre lanzamientos o entre innings”
Bill Veeck

“Después de 20 años de ir a parques de pelota de todo el país, me he dado cuenta de que el conocimiento del juego de la gente es, usualmente, inversamente proporcional al precio de las localidad que ocupan”
Bill Veeck

“Lo que tenemos hoy en día son buenos jugadores grises, jugando un buen juego gris, leyendo un gris Wall Street Journal. Les han lavado el cerebro, los han lavado en seco y los han deshidratado. Despierten a los ecos en el Salón de la Fama y se encontrarán con que los inmortales del béisbol eran un grupo ruidoso y estridente de hombres que se bajarían de sus placas y arrasarían Cooperstown. Laméntenlo si quieren, pero Grover Cleveland Alexander borracho era un lanzador mejor que Grover Cleveland Alexander sobrio”
Bill Veeck

“No deja de impresionarme cuántas lesiones de beisbol son autoinflingidas”
Bill Veeck

“Sólo hay dos temporadas en el año: la de invierno y la de beisbol
Bill Veeck

“Las esposas de los jugadores de beisbol, cuando les enseñan a orar a su hijos deberían decirles que digan: ‘Dios, bendice a mamá, bendice a papá, bendice a Babe Ruth. Babe Ruth incrementó el cheque de papá entre 15 y 40 por ciento’”
Waite Hoyt, jugador de los New York Giants, New York Yankees y Brooklyn Dodgers

“No importa qué tan bueno seas, perderás una tercera parte de tus juegos. No importa qué tan malo seas, ganarás una tercera parte de tus juegos. Es la otra tercera parte la que hace la diferencia”
Tommy Lasorda, manager y vicepresidente de Los Angeles Dodgers

“Puedes sentarte en una ventaja y ordenar algunas jugadas para matar el tiempo. Pero eventualmente tendrás que lanzar la pelota hacia el plato y darle al otro su oportunidad. Por eso el beisbol es el juego más grandioso de todos”
Earl Weaver, manager de los Baltimore Orioles

“No es casual que las mujeres se interesen más en el beisbol a partir de que los jugadores dejaron de usar los grandes uniformes de franela y los cambiaron por leotardos”
Mike Royko, columnista del Chicago Tribune y ganador del premio Pullitzer

“Si promedio 500 turnos al bat por año, significa que por lo menos durante dos años de los 14 que jugué en Grandes Ligas no toqué la pelota para nada”
Norm Cash, jugador de los Chicago White Sox, Cleveland Indians y Detroit Tigers

“Yo era un bateador tan peligroso que me daban bases por bolas intencionales hasta en las prácticas de bateo”
Casey Stengel, jugador de los Brooklyn Robins, Pittsburgh Pirates, Philadelphia Phillies, New York Giants, Boston Braves y manager de los Brooklyn Dodgers, Boston Braves, New York Yankees y New York Mets

“No me gusta el futbol, ahí no puedes hacer jugadas de trampa”
Yogi Berra, cátcher de los New York Yankees

“Un aficionado al beisbol tiene el aparato digestivo de una cabra. Pueden devorar, y lo hacen, cualquier hoja de estadísticas con apetito voraz y luego seguir con hambre de más”
Arthur Daley, periodista de deportes de The New York Times

“En el parque de pelota es el único lugar en el que la esposa de un hombre no le importa si él se emociona por las curvas de otra persona”
Brendan Francis, escritor y dramaturgo irlandés

“El beisbol no es necesariamente un desorden obsesivo-compulsivo, como lavarte las manos 100 veces en el día, pero se puede ver de esa manera. Puedes llegar a un punto en el que eres un verdadero aficionado dedicado o tienes una vida. Escoge”
Thomas Boswell, columnista de deportes del Washington Post

“Un crítico alguna vez caracterizó al beisbol como seis minutos de acción espolvoreados en dos horas y media”
Ray Fitzgerald, jugador de los Cincinnati Reds (sólo participó en un partido en MLB, como bateador emergente)

“No sé por qué a la gente le gustan tanto los jonrones. Un jonrón termina tan pronto como empieza. Un triple es una jugada mucho más emocionante. Es como encontrarte con una mujer que te gusta, pasar la tarde hablando con ella y que te guste cada vez más, llevarla a casa. Sigue y sigue y al final nunca sabes cómo va a resultar la cosa”
George Foster, jugador de los San Francisco Giants, Cincinnati Reds y Minnesota Twins

“Sólo ha habido dos genios en el mundo: Willie Mays y Willie Shakespeare”
Tallulah Bankhead, actriz estadounidense

“Los aficionados al beisbol aman los números. Aman pasearlos por su boca como vino de Burdeos”
Pat Conroy, escritor estadounidense

“No me hablen del mundo. No hoy. Es primavera y los chicos ya están afuera bateado pelotas en el campo de grama verde y húmeda en las mañanas, los chicos tratan de pegarle a las bolas curvas”
Pete Hamill, periodista y escritor estadounidense

“Como ningún otro deporte, el beisbol crea la magnética, adictiva ilusión de que casi puede ser entendido”
Thomas Boswell, columnista de deportes del Washington Post

“No amo el beisbol, no me gusta la mayoría de jugadores de hoy en día, no me caen bien los dueños. Lo que sí amo es la idea del beisbol que está dentro de las cabezas de los fanáticos. Amo los sueños de gloria de los niños de 10 años, los recuerdos de los fanáticos de 70 años. El más grandioso escenario del beisbol está dentro de nuestras mentes y lo traemos a los juegos, a las transmisiones de televisión y a la hora de leer los reportes en los periódicos”
Stan Isaacs, columnista de deportes del periódico Newsday

“El béisbol es un puerto, un aislamiento de las fallas que realmente importan, una utopía lúdica en la que el virtuosismo se puede saborear a la tercera posición decimal de un promedio de bateo”
Mark Kramer, periodista del Boston Globe y The New York Times

“En el baloncesto, el hockey y los deportes de pista la acción se acumula sobre la acción, el clímax sobre el clímax, hasta que las respuestas del espectador se amortiguan. El béisbol es para las tardes de ocio de verano y para los sueños que nunca cambian”
Roger Kahn, escritor estadounidense

“En esas tardes especiales de verano en las que llegas al Yankee Stadium a las dos de la tarde para un juego que empieza a las 8 de la noche, el lugar es tan grande, tan vacio y silencioso que casi puedes oír los sonidos que no están ahí”
Ray Miller, perodista de radio y televisión estadounidense

“¿Por qué todo mundo se pone de pie y canta ‘Llévame al parque de pelota’ cuando todos ya están ahí?
Larry Anderson, actor estadounidense

“El beisbol es muy apreciado por la gente negra. Imagínense, es la única manera que tenemos de blandir un bate frente a un hombre blanco sin que se genere un disturbio”
Dick Gregory, comediante y activista estadounidense

“El beisbol es tranquilizador. Hace que me sienta como si el mundo no fuera a volar en mil pedazos”
Sharon Olds, poetisa estadounidense

“El beisbol es un juego de gran encanto en la adopción de medidas matemáticas para la coordinación de los movimientos humanos, las exactitudes y los ajustes de la capacidad física unidas al peligroso azar. La velocidad de las piernas, la destreza del cuerpo, la gracia del swing, el carácter esquivo de las barridas, son características que hacen que todo el mundo se olvide la última sílaba del apellido de un hombre o la pigmentación de su piel”.
Branch Rickey, jugador, manager y ejecutivo de diversos equipos, célebre por haber firmado al primer jugador negro (Jackie Robinson) y al primer latino que entró al Salón de la Fama (Roberto Clemente)

“Batear se trata de timing. Pitchar se trata de romper ese timing”
Warren Spahn, pitcher de los Boston y Milwaukee Braves, New York Mets y San Francisco Giants

“No olvides hacer swing con fuerza, en caso de que le pegues a la pelota”
Woodie Held, jugador de los New York Yankees, Kansas City Athletics, Cleveland Indians, Washington Senators, Baltimore Orioles, California Angels y Chicago White Sox

“Un juego de pelota es doblemente divertido si lo ves durante las horas de trabajo”
William C. Feather, escritor estadounidense

“Noventa pies entre el home plate y la primera base, tal vez eso sea lo más cerca que un hombre haya llegado de la perfección”
Walter “Red” Smith, columnista de deportes estadounidense

“Dicen que el beisbol es sólo un juego. Es cierto. Y el Gran Cañón es sólo un hoyo en Arizona”
George F. Will, columnista del Washington Post

“El beisbol es ballet sin música, drama sin palabras”
Ernie Harwell, cronista de beisbol estadounidense

“Tú sabes que estás pichando bien cuando haces que los bateadores se vean tan mal como tú cuando estás en la caja de bateo”
Duke Snider, jugador de los Brooklyn Dodgers

“Una bola de nudillos es una curva a la que le vale madre todo”
Jimmy Cannon, periodista de deportes estadounidense

“Para un pitcher, un hit es el ejemplo perfecto de retroalimentación negativa”
Steve Hovley, jugador de los Kansas City Royals, Oakland Athletics y Milwaukee Brewers

“Irle a los Yankees es como irle a la casa en un juego de blackjack”
Adam Morrow, periodista estadounidense

“El beisbol no es un negocio, es más bien como una enfermedad”
Walter F. O'Malley, dueño de los Brooklyn y Los Angeles Dodgers

“Nunca te estaciones en los lugares que dicen: ‘Reservado para umpires’”
John McSherry, umpire de MLB

“Cuando Steve y yo estemos muertos seremos sepultados en el mismo cementerio, a 60 pies y 6 pulgadas de distancia”
Tim McCarver, cátcher de todos los partidos que lanzó Steve Carlton en 1977 con los Phidelphia Phillies

“Octubre es un mes algo chistoso. Es cuando un verdadero aficionado al beisbol se entera de que su mujer lo abandonó en mayo”
Denis Norden, comediante inglés

“No me gusta el futbol americano, creo que es ridículo y predecible. Pero el beisbol es hermoso, hasta se juega en un diamante”
Jim Jarmusch, director de cine estadounidense

“El beisbol no me olvida, he ido a muchos juegos de veteranos y siempre pasa lo mismo. Me siento en el bullpen y dejo que toda la gente me aviente cosas. Igual que en los viejos tiempos”
Bob Uecker, jugador, cronista y periodista de beisbol

“Supe que me carrera estaba acabada cuando en 1965 mi tarjeta salió sin fotografía”
Bob Uecker

“Para alguien común y corriente las cosas podrían ser peores. Imagina que tus errores se contabilizaran y se publicaran todos los días, como los de un jugador de beisbol”
Anómino

“Beisbol es el único lugar del mundo en el que el sacrificio es realmente apreciado”
Anónimo

“El amor es la cosa más importante en el mundo, pero el beisbol es bastante bueno también”
Anónimo

“Todas las solicitudes de permiso para faltar a causa de funerales de abuelas, dolores de garganta, lesiones de espalda, dolores de cabeza, bodas de primos, enfermedades generales u otras excusas legítimas deben ser hechas y entregadas al jefe a más tardar a las 10 de la mañana del día del pertido de beisbol”
Letrero en una oficina

miércoles, 28 de septiembre de 2011

5 horas y 5 minutos, un día de septiembre

Juan Carlos Plata

"Se ha terminado. La historia se ha acabado. Y no hay manera de contarlo. El arte de la ficción está muerto. Y sólo lo totalmente imposible, lo inexpresablemente fantástico puede ser digno de aplauso de ahora en adelante".

El periodista Red Smith publicó estas líneas en el New York Herald Tribune el cuatro de octubre de 1951, un día después de que Bobby Thompson pegara un jonrón en Polo Grounds y con ello enviara a los New York Giants a la Serie Mundial. El episodio que sería y será recordado por siempre como The shot heard 'round the world.

Seis días antes de que se cumplan 60 años de la sentencia de Red Smith, el 28 de septiembre de 2011, todo se ha terminado de nuevo, la historia se ha acabado otra vez, las palabras vuelven a no ser suficientes y el beisbol ha enterrado, de una vez y para siempre, cualquier clase de ficción.

5 horas y 5 minutos que le han cambiado la cara a este deporte.

Los Boston Red Sox y los Tampa Bay Rays en la Liga Americana y los Atlanta Braves y Saint Louis Cardinals en la Liga Nacional llegaron al partido final de la temporada con récords idénticos y con posibilidades de: 1) pasar a play offs como Wild Card, 2) quedar eliminados y 3) forzar a un juego de desempate.

Los Red Sox jugaban contra Orioles en Baltimore; los Rays recibía a los Yankees en Tampa Bay; los Braves eran anfitriones de los Phillies en Atlanta y los Cardinals visitaban a los Houston Astros.

Los hechos

7:05 pm. Atlanta.
Los Phillies anotaron una vez en la primera entrada y los Braves empatan en la parte baja. Braves 1, Phillies 1.

7:07 pm. Tampa Bay.
Los Yankees hicieron una en la primera entrada. Yankees 1, Rays 0.

7:20 pm. Baltimore.
Los Red Sox anotaron una carrera en la tercera entrada y los Orioles respondieron con 2 (jonrón de JJ Hardy) en la parte baja. Red Sox 1, Orioles 2.

7:25 pm. Tampa Bay.
Mark Texeira conectó grand slam. Yankees 5, Rays 0.

7:30 pm. Atlanta.
Los Braves se van arriba con 2 carreras en la tercera entrada. Braves 3, Phillies 1.

8:05 pm. Houston.
Los Cardinals, antes de que les pudieran hacer el primer out anotaron 5 veces. Cardinals 5, Astros 0.

8:25. Houston.
Los Cardinals anotan una más en la quinta. Cardinals 6, Astros 0.

8:36 pm. Baltimore.
Red Sox responde y hace una en la cuarta (balk de Simon y Scutaro anota) y una más en la quinta (jonrón solitario de Pedroia). Red Sox 3, Orioles 2.

8:50 pm. Tampa Bay.
Los Yankees hacen una en la cuarta y una más en la quinta. Yankees 7, Rays 0.

9:07 pm. Atlanta.
Los Phillies anotan una en la séptima. Braves 3, Phillies 2.

9:20 pm. Houston.
Cardinals hacen una más en la quinta. Cardinals 6, Astros 0.

9:34 pm. Baltimore.
Luego de la parte alta de la séptima el juego se suspende por lluvia.

9:56 pm. Atlanta.
En la novena entrada, luego de estar a un out de perder, los Phillies anotan, empatan y mandan el juego a extra innings. Braves 3, Phillies 3.

10:20 pm. Houston.
Los Cardinals anotan una más en la novena. Cardinals 8, Astros 0.

10:23 pm. Tampa Bay.
Rays anota 6 veces (con las bases llenas base por bolas a San Fuld, golpe a Sean Rodríguez y elevado de sacrificio de BJ Upton y luego jonrón de 3 carreras de Evan Longoria) en la octava entrada. Rays 6, Yankees 7.

10:26 pm. Houston.
Termina el juego. Cardinals 8, Astros 0. Los jugadores de Saint Louis se encierran en el club house para ver lo que resta del juego en Atlanta. Pasara lo que pasara, seguirían vivos.

10:47 pm. Tampa Bay.
En la novena entrada, estando a un out de perder, Dan Johnson conecta jonrón por todo jardín derecho, empata el juego para los Rays y envía el juego a extrainnings. (Johnson no bateaba jonrón desde abril y su promedio de bateo desde 2008 es de .119). Rays 7, Yankees 7.

10:58 pm. Baltimore.
Red Sox y Orioles reanudan su juego. Red Sox 3. Orioles 2.

11:28 pm. Atlanta.
Hunter Pence impulsa la carrera de la diferencia en la entrada 13. Braves 3, Phillies 4.

11:40 pm. Atlanta.
Termina el juego. Braves 3, Phillies 4. Los Braves quedan eliminados, culminando el peor colapso de un equipo en el mes de septiembre. Dejaron ir una ventaja de 8 juegos en el Wild Card.

Houston.
Los Cardinals destapan las botellas de champaña, festejan y preparan maletas para viajar a Philadelphia para iniciar el viernes la Serie de Campeonato contra los Phillies.

11:59 pm. Baltimore.
Estando a un out de perder, un doble de Nolan Reimold impulsa la carrera del empate de los Orioles. Red Sox 3, Orioles 3.

12:02 am. Baltimore.
Robert Andino conecta una línea al jardín izquierdo, Carl Crawford no puede la atrapar y Reimold anota y los Orioles ganan dejando en el terreno a Boston (el equipo marcado como favorito para ganar la Serie Mundial en marzo). Final: Red Sox 3, Orioles 4. Los jugadores de Boston se reunen el clubhouse a ver el desenlace del juego en Tampa Bay.

12:05 am. Tampa Bay.
En la entrada número 12, Evan Longoria conecta una línea por todo jardín izquierdo que pasa por encima de la ínfima barda de jonrón, los Rays ganan (después de ir perdiendo 7-0) y dejan fuera a los Red Sox que culminan uno de los peores récords en el mes de septiembre y el peor colapso de la historia en este mes (dejaron ir una ventaja de 9 juegos en la División Este de la Liga Americana).

De acuerdo al ESPN Stats & Info y el Elias Sports Bureau, el jonrón de Longoria se unió al de Bobby Thompson como los únicos batazos para ganar un juego que le dieron a su equipo el pase a la postemporada.

La historia
Ahora, ¿cómo contar todo esto? ¿Cómo adjetivar toda esta locura? Aquí algunas aproximaciones publicadas en Twitter minutos después:

Kevin Millar (ex jugador de los Boston Red Sox, campeón en 2004)
Fue un absoluto honor ser fanático del beisbol esta noche. Impresionante, loco y salvaje. Felicidades a los equipos que ganaron. ¡Hora del show!

Reds (cuenta oficial de los Cincinatti Reds)
Ha sido la mejor noche de temporada regular de la historia.

Enrique Rojas (periodista de ESPNdeportes)
La noche más maravillosa de la MLB desde que Joe Carter pegara jonrón para ganar la Serie Mundial en 1993. ¡Gracias beisbol!

Buster Olney (periodista de ESPN)
-Los Red Sox, Braves y Yankees estuvieron a un out de ganar sus juegos...y todos perdieron.
-En un espacio de 20 minutos vimos los dos peores colapsos de septiembre en la historia del beisbol.

Jorge Eduardo Sánchez (periodista de ESPNdeportes)
-Increible, que día de pelota. No lo puedo creer.
-Este día en el beisbol hay que recordarlo y celebrarlo por siempre...Qué final, repito, no se puede creer.

Amy K. Nelson (periodista de ESPN)
-Sin duda. La. Más. Grandiosa. Noche. De. Beisbol. En. La. Historia.
-Realmente no hay más que decir. No podré dormir hoy, ¿alguien tiene un sedante?

Dwight Gooden (ex pitcher de los Mets y Yankees)
Si no disfrutaste los juegos de MLB esta noche no puedes ser llamado un fanático del beisbol. Sólo de ver me siento como si hubiera lanzado 9 entradas.

Kevin Cabral (periodista de ESPN)
Esta noche de beisbol será recordada por mucho tiempo.

Ramona Shelburne (periodista del Los Angeles Times)
Este debe ser el miércoles más emocionante del año.

Guillermo Celis (periodista de ESPNdeportes)
¡IMPRESIONATE! Por eso amo al beisbol.

Jorge Arangue (periodista de ESPN Magazine)
-Esto no puede ser en serio
-¿Habías visto, en tu vida, un día de beisbol como éste?

Ken Rosenthal (periodista de Fox Sports)
Me preguntan si esta es la mejor noche de temporada regular que haya visto. La respuesta es SÍ.

Jimmy Rollins (jugador de los Philadelphia Phillies)
Que tremenda manera de terminar la temporada 2011.

MLB (cuenta oficial de la Major Leagues Baseball)
¿De veras esto acaba de pasar? ¿La mejor noche de beisbol en la historia?

Anthony Jackson (periodista del Los Angeles Times)
Si este final de temporada hubiera sido un guión de película lo habría rechazado por cursi y empalagoso.

John Axford (jugador de los Milwaukee Brewers)
Si este día no hace que te hagas aficionado al beisbol, no sé que pueda hacerlo. Increible.

John Heyman (periodista de Sports Illustrated)
Hay que darle crédito a Joe Girardi, casi logró aparentar que trataba de ganar.

Beisbol en palabras
¿Hay algo mejor que esto? ¿Hay un mejor deporte que este? No, ni de lejos.

"...Y sólo lo totalmente imposible, lo inexpresablemente fantástico puede ser digno de aplauso de ahora en adelante". Bien dicho, Mr. Smith.

martes, 13 de septiembre de 2011

Bienvenidos a la Era de la Información (2 de 2)

Señoras y señores, va la segunda parte:

Jason Stark

Los jugadores tienen hoy tienen toneladas
de información al alcance de sus dedos
Foto: ESPN.com

Bateando hacia el ajuste defensivo
Al principio, Joe Maddon tenía sus marcadores mágicos y sus tablas de datos, y con ellos ayudó a las posiciones defensivas de los Angels, en los viejos tiempos cuando fue coach de banca en Anaheim.

Por supuesto, esos ‘viejos’ tiempos fueron apenas hace una década. Sí, una década. Pero en restrospectiva, la información en ese entonces luce como una antigua piedra labrada comparada con lo que él está usando estos días para desarrollar formaciones defensivas tan innovadoras que harían explotar el cerebro de John McGraw.

“Cuando empezamos, era muy primitivo,” asegura Maddon. “Eran sólo un montón de líneas que indicaban por dónde los bateadores habían bateado la pelota contra tu equipo, contra tus pitchers, en el pasado”.

Lo impresionante es que en aquellos días, incluso alinear tu defensiva parecía un proceso científico. Pero ahora, no hay mucha diferencia entre la manera en que la mayoría de los equipos de beisbol acomodan sus defensivas y la manera Dick Lebeau lo hace en el cuartel general de los Pittsburg Steeleers.

Gracias a compañías como Baseball Info Solutions, todos los 30 equipos saben exactamente hacia donde tiende cada bateador a enviar las pelotas. Entonces cuando ves el campo y hay un tercera base jugando justo a medio camino, campos cortos en el otro lado de la segunda base y segundas bases posicionados en el pasto de jardín derecho, casi a 75 pies de distancia de la arcilla del infield, no es un trabajo de adivinación, señoras y señores.

Es la Era de la Información trabajando en el béisbol moderno.

“Todos mundo quiere ser agresivo,” dice Maddon. “Quieren pitchers agresivos, ofensivas agresivas y quieren agresividad a la hora de correr las bases. Yo quiero una defensiva agresiva. Quiero decir, si hay un principio del futbol americano que me gusta imitar, es tener una defensa agresiva. Y al final del día, cuando hablo con mis muchachos, lo que predicamos es: capturen los batazos de línea.

“¿Quiénes con los mejores bateadores? Son los tipos que le pegan fuerte a la pelota. Entones, si ellos le pegan fuerte a la pelota, necesitas estar más cerca del lugar por donde ellos mandan la pelota con más regularidad. Y si sucede que ellos no ponen la bola por ese lugar, necesitas ser lo suficientemente atlético para ir y capturarla. De eso se trata todo esto, tratar de ubicar el lugar por el que los mejores bateadores manda la pelota con más frecuencia.”

No es de sorprenderse, entonces, que de acuerdo a Baseball Info Solutions no haya un equipo que haya aplicado más ajustes defensivos poco ortodoxos que los Rays. Pero no están solos. En la Liga Nacional, los Brewers han empezado a aplicar ajustes defensivos cuando enfrentan a un puñado de bateadores derechos. Su nuevo manager, Ron Roenicke, paso varios años en el staff de coaches de los Angels, junto a Maddon.

“Joe y yo solíamos platicar mucho acerca de esto cuando trabajábamos juntos,” asegura Roenicke, “sobre como colocábamos a los defensivos en lugares en los que algunos bateadores jamás enviaban la pelota. Entonces, se trata de colocar a los defensivos en otros lugares. Hay veces que saldrás quemado. Pero si en año completo ves cuántas carreras evitas, eso es lo que consideras antes de hacerlo.”

Agárrense, fuerte. Son más las veces que se acierta que las que se falla. Los datos en la computadora, y los videos que vienen con ellos, indican también qué clase de lanzamiento es más probable que un jugador ponga en juego hacia determinado lugar. Aquí se explica que tan fácil es:

“Uno mira la gráfica en la pantalla de la computadora y dibuja, con el mouse, un cuadro en el área del campo que quieres ver,” cuenta Brian Jones. “Y cualquier pelota que haya ido hacia ese cuadro tiene la referencia de qué tipo de lanzamiento fue. Entonces los infielders y los pitchers, todo mundo, está en sincronía.”

Ahora imagine ser un bateador. No sólo tiene que lidiar con una defensiva especialmente alineada contra él. Sino que verá una secuencia de lanzamientos diseñada para funcionar específicamente con esas defensivas. Es increíble cómo es que alguien todavía puede conseguir un hit.

“Es como si estuvieras jugando futbol americano”, dice Jones. “No vas a alinear a cinco defensivos profundos si el contrario va a correr todo el juego en vez de lanzar. ¿Por qué pondría cuatros safeties del lado izquierdo si el contrario sólo pondrá dos receptores ahí? La respuesta es: No lo haces.”

Una manzana (Apple) al día
En el principio, existían las cintas. Grandes y torpes cintas de VHS que uno metía a grandes y torpes reproductores. Así era como los jugadores veían videos en tiempos muy lejanos.

Eventualmente, algunos pocos equipos avanzados empezaron a editar esas cintas para producir DVD’s personalizados para unos pocos jugadores tecnológicamente alfabetizados. Y mientras los años corrían, más y más jugadores empezaron a cargar computadoras portátiles en su equipaje y así podían ver sus videos en los aviones o en sus habitaciones de hotel.

Entonces vino el iPod, un invento que permitió a los jugadores ver cada episodio de Lost y cada lanzamiento contra los Blue Jays con la misma facilidad. Pero la pantalla era más pequeña que la zona de strike de Joe West. Y cargar los videos a cada iPod representaba retos tecnológicos que consumían mucho tiempo. Incluso el iPod tenía sus limitaciones.

Entonces, durante años los equipos han usado videos en una forma o en otra. Pero fue hace apenas 16 meses –redoble de tambores- cuando la vida en los cuartos de video, como solíamos conocerla, cambió para siempre.

Todo a causa del iPad.

“Ahora,” asegura el coach de los Mets Jason Isringhausen, “los chicos cargan toda la información en la palma de su mano. Eso solía estar en cintas de este tamaño.”

Extiende sus manos a cerca de tres pies de distancia. Ambos sabemos que los VHS no eran tan grandes (ni siquiera lo eran los reproductores). Pero se entiende la idea.

Gracias al iPad, “ya no se ve a los jugadores leyendo revistas,” dice Brian Jones. “Ahora todos tienen una. Casi se ha vuelto parte del uniforme.”

Cuando miras alrededor en un clubhouse en estos días, todo mundo está usando su iPad. Nunca sabremos cuántos de ellos están repasando un video del rival y cuántos están jugando Angry Birds. Pero el iPad ya no es sólo el juguete nuevo. Es también un símbolo de mentalidad del pelotero moderno.

“El juego se ha vuelto cada vez más joven,” asegura Jones. “Los pitchers de hoy crecieron con más tecnología en su vida. Antes, los tipos no sabían cómo usarla. Y todavía se ven coaches que no pueden revisar su correo electrónico sin ayuda.

“Ahora tenemos chicos de 22 años que apenas conocieron la vida sin iPods. Muchos de ellos apenas saben qué es un CD. Entonces su adaptación a la tecnología, y su poco miedo hacia ella, les permite usar toda esa información de manera más libre y fácil.”

Al mismo tiempo, la revolución tecnológica nos ha traído aplicaciones e innovaciones que hacen posible cargar impresionantes cantidades de videos en un iPad, vincularlos a cantidades masivas de datos útiles en millones de manera distintas y le permite a los chicos encontrar todo lo que necesitan, con un toque a la pantalla de su iPad.

Derek Lowe cuenta una historia de cuando visitó el cuarto de pesas en un viaje a Colorado, y encontró a Try Tulowitzki viendo videos en su iPad mientras se ejercitaba.

El catcher de los Phillies Brian Schneider cuanta que cuando se acuesta en la cama, la noche antes de jugar, hace un repaso rápido del line up del día siguiente y deja que su cerebro lo procese durante toda la noche.

Joe Maddon reporta que se despierta cada mañana, se dirige a un Starbucks, abre su iPad, encuentra un correo electrónico con todo lo que necesita saber para reinventar la estrategia para esa noche y para preparar su plan de juego entre sorbos de té.

“Esto viene de muy lejos,” dice Jones. “Cuando cargábamos un video en un iPod, decíamos ‘Hambre, sería excelente que la pantalla fuera un poco más grande.’ Ahora el iPad ha cambiado todo. Ya no tenemos que traer a los chicos al cuarto de videos para ver las computadoras. El iPad se va con ellos cuando se marchan. Puedes ver a los tipos en el elevador del hotel y lo único que cargan es su iPad. Se ha convertido en una especie de cartera.”

Barry Zito viendo videos en el clubhouse
de los A's, hace siglos, en 2004
Foto: Michael Zagaris/Getty Images

Tiempo de quemar “el libro”
En el principio, estábamos seguros de había información. Era absorbida y se pasaba de la misma manera en la que lo hacían los hombres de las cavernas: vía ocular y vía oral. ¿Cómo era posible que esto llevara a alguien a cualquier lado?

“Cuando llegué por primera vez,” cuenta Lowe, “sólo tenías tus ojos. Tenías que hablar con el tipo que había lanzado antes que tú o con el catcher y tratar de usar esa información. Creo que tenías que ver más el juego. Ahora, es interminable. Algunas veces es tanta la información disponible que si no la usas de manera razonable, puede convertirse en algo negativo”.

Bueno, él tiene razón hasta cierto punto. Si no sabes lo que estás buscando o no pones atención, la Era de la Información no funciona para ti, a excepción de algún accidente.

Pero en el panorama general, todos esos escépticos que piensan que el efecto de toda esta información es exagerado, necesitan seriamente ajustar sus antenas de conejo.

Si se usa de manera inteligente, la información funciona. Punto.

Si pones suficientes defensores en los lugares en los que los bateadores mandan la pelota más frecuentemente, más pelotas serán atrapadas. Si lanzas suficientes pitchadas de calidad, en secuencias impredecibles, en lugares en los que los bateadores tienen el menor rango de éxito, menos pelotas serán bateadas con fuerza.

Reflexione esto de nuevo. Si se usa de manera inteligente, ¿hay algún argumento de que la forma en la que esta información se aplica ‘puede llegar a ser negativa’?

Regresemos con Ryan Howard. Hace cinco años el bateó .313 de promedio, .425 de porcentaje de embasamiento (OBP) y .656 de slugging, para un 1.084 de embasamiento más slugging (OPS). Pero a medida que la información fluyó –mostrando cuáles pitchadas conectaba, a cuáles no podía pegarles y hacia dónde mandaba la pelota con más frecuencia, ¿qué fue lo pasó?

Él ve ahora la menor cantidad de rectas que cualquier otro jugador de beisbol. Además, ve menos rectas en ‘cuenta de recta’ que cualquier otro jugador. Y sólo media docena de jugadores se ven forzados a batear contra tantos ajustes defensivos con él lo hace.

¿Qué efecto ha tenido esto en él? Sus números actuales: .251 de porcentaje, .341 de OBP, .481 de slugging, con .822 de OPS. Eso, por si solo cuenta una gran parte de la historia. Pero hay más. Su porcentaje de bateo en rolas y líneas cortas en los dos últimos años es de apenas .197 contra “el ajuste defensivo”, pero de .278 si no lo hay. En un año, cuando los Phillies llevaron la cuenta toda la temporada, contaron que perdió entre 35 y 40 hits legítimos por culpa del “ajuste defensivo”.

Entonces, ¿me puede repetir cuál es la evidencia de que la información no funciona?

Equipos con más “ajustes defensivos”
Rays, 369; Indians, 249; Mets, 179; Blue Jays, 167 y Brewers, 154.

Eso nos hace pensar en por qué no más equipos desarrollan defensivas como lo hacen los Rays. Ellos emplean tantos ajustes únicos para tantos bateadores que en las últimas dos temporadas sus ajustes defensivos han capturado 120 rolas más que cualquier otro equipo en el beisbol, de acuerdo a Baseball Info Solutions.

¿Cree que es un golpe de suerte que también hayan evitado más carreras que cualquier otro equipo? Este año han evitado 62 carreras, según el reporte de Baseball Info Solutions. El equipo que más se les acerca, los Angels, tiene 34.

Entonces, ¿por qué no más equipos no tienen el mismo enfoque defensivo que tienen los Rays? Porque algunos equipos están atrapados en el túnel del tiempo, esa es la razón.

“Hay que estar dispuesto a usar la información,” asegura Maddon. “Hay información activa e información pasiva. Sé que hay otros equipos recibiendo montones de buena información. Pero entonces, ¿eres capaz de utilizarla durante un juego? ¿Estás dispuesto a utilizarla durante un juego, o incluso, antes de un juego?

“Hay mucha gente de la vieja escuela que no están dispuestos a ir en esa dirección, y no creo que ellos en verdad tengan una razón para no hacerlo. Francamente no entiendo por qué no cada equipo quisiera hacerlo, porque la información está ahí.

“Supongo que depende de la filosofía de cada organización. ¿Te sientes cómodo con el azar, con la aproximación del ‘creo que esto va a funcionar’ o la de ‘así se hacía en 1987 y funcionaba’? Si lo estás, está bien.”

Pero si lo estás, formas parte de una especie en peligro de extinción. Y si todavía sigues dirigiendo estrictamente apegado al “libro”, porque así era como Connie Mack lo hacía, ahora sabemos, de manera concluyente, que estás usando el libro equivocado.

“’El libro’ es algo que debe ser leído y puede ser leído,” dice Maddon, “pero no ser tomado de manera literal como ha sido tomado durante muchos años. Después de todo, ‘el libro’ ha sido trasmitido de boca en boca. Y como la mayoría de las cosas que se trasmiten así, muchas cosas se pierden en la traducción. Y más allá de eso, cuando se inventó esa forma de comunicación, haya sido en el año que haya sido, toda esta información no estaba disponible.”

Pero está disponible ahora –eminentemente disponible- para cada equipo en el beisbol. Y cada vez más equipos la usan de manera extensiva.

Los equipos que la usan deben entender que todavía hay seres humanos involucrados en el proceso. “No puedes ser un esclavo de los datos,” asegura Bryan Price, coach de pitcheo de los Cincinnati Reds. “No puedes exagerar.” Y por sobre todas las cosas, él sabe que aún se está a merced de cómo los jugadores usen lo que aprenden. Un mal lanzamiento sigue siendo un mal lanzamiento –y el iPad no es quien lo lanza.

“No puedes vivir con un buen plan que no es ejecutado,” dice Price. “Pero es mucho más difícil tener un mal plan, o no tener plan. Una cosa que le debemos a tener tanta información ahí afuera ahora es que no hay manera de que alguien salga al campo sin un plan.”

Y eso, amigos, son desastrosas noticias para los bateadores.

Siempre habrá bateadores grandiosos que se eleven por encima de los tortuosos planes que se forman para detenerlos. Siempre habrá grandiosos atletas con los cuales no exista manera segura de lanzarles o defenderles. Pero para el resto de las especies, la Era de la Información es la peor cosa que les ha pasado desde los exámenes antidoping.

“Si un pitcher puede ejecutar lo que intenta con un bateador,” asegura Brian Jones, “y sabe exactamente en dónde tiene problemas cada rival, hay veces que siento lástima por los bateadores.

“Si tus fortalezas concuerdan con sus debilidades y puedes ejecutar, el bateador virtualmente no tiene oportunidad.”

Desafortunadamente para los bateadores, donde quiera que estén, el tipo tiene “la información” que prueba lo que dice.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Bienvenidos a la Era de la Información (1 de 2)

Para no perder la costumbre Beisbol en palabras saca el parche del ojo, la pata de palo y el perico, se pone pirata y al mismo tiempo espeso.
Este artículo de John Stark nos cuenta y explica el impacto que han tenido la información y la tecnología en el beisbol durante los últimos años. No es por presumir, pero este texto si es un tanto más complejo que los que habitualmente se publican, pero es igual o más beisbolero de los acostumbrado.
Debido a la extención del texto -que fue publicado originalmente en el portal de ESPN en inglés, el 30 de agosto pasado y del que sólo la traducción corre por nuestra cuenta- decidimos dividirlo en dos partes, y aquí tienen la primera de ellas.

Foto: Michael Zagaris/Getty Images
Conocimiento es poder: La omnipresente iPad está cambiando la
aproximación de los jugadores hacia el beisbol

Jayson Stark

Alguna vez todo fue simple. Los pitchers pitchaban. Los bateadores bateaban. Y si las estrellas estaban alineadas, alguien con un guante atrapaba las pelotas bateadas. Y era así como se decidían los juegos de beisbol.

Hombre, cuán 1963 se oye ese, ¿verdad?

Si usted cree que así es como se deciden los juegos de béisbol en estos días, es muy posible que siga escuchando música en un disco grabado. Y recorra la ciudad completa tratando de comprar rollo para su cámara. Y buscando números telefónicos en el directorio.

Amigos, ya no vivimos en ese planeta. Y tampoco lo hace el hermoso deporte del béisbol –no importa cuán sin cambio parezca desde lejos en tu viejo televisor blanco y negro.

Aquí, en su lugar, está el planeta en el que vivimos hoy:

Es un planeta en el que el manager de los Tampa Bay Rays, Joe Maddon, abre su iPad en un Starbucks, el da un sorbo a su taza de te de la mañana y se sumerge en las tablas de información que dictan la loca formación defensiva que el equipo está por ponerle enfrente a David Ortiz esa noche.

Es un planeta en el que Troy Tulowitzki puede pedalear en su bicicleta de ejercicio mientras mira cada lanzamiento que Tim Hudson le ha tirado en los últimos cinco años.

Es un planeta en el que es más fácil encontrar un video de cada cambio de velocidad que Ricky Romero ha lanzado con cuenta de dos strikes y corredor en primera que encontrar un foco en un Home Depot.

En otras palabras, es un planeta que ha sido tragado completo por la tecnología, por los datos, por el puro, gigante, imparable, embate de la información.

Y esa era de la información no sólo ha trasformado el béisbol. Prácticamente lo ha revolucionado, y lo ha hecho en menos tiempo del que le toma a Ronnie Paulino completar su vuelta a las bases luego de un jonrón.

“Creo que es realmente el segundo renacimiento del béisbol,” dijo Joe Maddon, un visionario cuya inclinación por la tecnología, la información y el pensamiento “fuera de la caja”, lo han hecho, para todo fin y propósito, el Steve Jacobs de los managers.

El primer renacimiento, asegura Maddon, llegó con Branch Rickey entre las décadas de 1920 y 1940, cuando Rickey fue pionero en el uso de los sistemas de desarrollo de jugadores y de las estadísticas.

¿Y el segundo renacimiento? Ha estado ocurriendo, casi de manera imperceptible, en el trascurso de la última década –pero en mayor grado, sólo en los últimos dos o tres años. Mirando hacia atrás, no es difícil darse cuenta del por qué. De vez en cuando, un montón de fuerzas poderosas en el universo convergen en nosotros al mismo tiempo. Y lo que hacen es cambiar absolutamente todo. Bueno, esta es, oficialmente, una de esas ocasiones. Tan sólo piense:

-De repente, usted puede ver cada uno de los 3 millones de juegos de béisbol que se jugarán esta temporada –en la sala de su casa, en su laptop, incluso en su teléfono.

-De repente, mientras usted estaba ocupado lavando su ropa o haciendo el draft para su equipo de fantasía o algo por el estilo, el mundo ha sido invadido por un ejército de magos de las sabermetrics, capaces de calcular el FIP (Fielding Independent Pitching) de Justin Verlander como visitante, contra equipos con récord menor a .500, en juegos en los que más del 20 por ciento de sus lanzamientos son curvas –y que además son capaces de entender lo que todo eso significa.

-De repente, gracias a esos genios creativos de Apple, un clubhouse promedio en las Grandes Ligas parece tener más iPads que guanteletas de bateo.

-De repente, los clubhouses están siendo ocupados por una nueva generación de ciudadanos del béisbol avezados en temas tecnológicos que son capaces de utilizar todas esas cosas. Todas. Cada segundo de cada día.

Entonces, el impacto de ese renacimiento tiene más consecuencias de las que cualquiera de nosotros puede comprender. Pero después de trabajar en esta nota por meses, hemos concluido que hay un grupo de personas en el beisbol que ha sentido el impacto más que ningún otro:

Los bateadores.

¿Cómo? Bueno, estamos seguros de que si se hiciera una encuesta entre todos los fanáticos del beisbol sobre por qué el número de carreras por partido y los promedios de bateo han bajado en los últimos cinco años, 99 por ciento de los encuestados responderán que es por los esteroides –o la falta de ellos.

¿Y saben qué? No estarán errados. Pero hay otra fuerza que, ahora creemos, ha sido casi igual de poderosa: la información.

Incluso los propios bateadores han empezado a creerlo también. Hubo un tiempo en el que ellos creyeron que el batear los enfrentaba directamente contra un pitcher. Ahora ya no están tan seguros. En estos días, asegura el jugador de los Washington Nationals, Jonny Gomes, “uno puede alegar que ya no se trata de un mano a mano. Ya no se trata solamente de tú contra él”.

¿En serio? Pero si no se trata de “tú contra él”. ¿De qué demonios se trata?

“Tú contra el mundo”, dice Gomes con una carcajada. “Por lo menos así parece”.

Bueno, así parece por una buena razón –una razón que estamos por descifrar-, cuando ESPN.com examine la Era de la Información.

Viene el lanzamiento
En el principio, no se necesitaba tener un doctorado del MIT para entender el arte de la selección de lanzamientos. Si tú tenías una buena recta, la lanzabas. Y si a 60 pies de distancia había un tipo grande y fuerte que podría batearla, la lanzabas más fuerte.

Hombre, que concepto tan tonto era ese.

¿Quiere tener una idea de qué involucra una selección de lanzamientos ahora, en el año 2011? Escuche cómo el coordinador de video de los Colorado Rockies, Brian Jones –quien asegura que él y los Rockies fueron los primeros en usar el iPod para darle a los jugadores videos con información personalizada, hace cinco años-, lo describe. Usted no creerá que estemos hablando del mismo deporte.
Digamos que usted es un coach de pitcheo o un catcher, y tiene un lanzador derecho que abrirá un juego esta noche contra los Houston Astros. Usted agarra su iPad, abre su aplicación favorita y escribe, por decir un ejemplo, “Carlos Lee.” Esto es lo que se sucederá:

“Uno tiene todos esas opciones que puede cambiar”, asegura Jones. “Digamos que quieres ver a todos los pitchers derechos contra Carlos Lee. Te mostrará una zona de strike y un tipo parado junto a ella, y te me mostrará cada lanzamiento. Luego podrá separarlas por fecha. Puede establecer un periodo de tiempo y eso le dará las estadísticas, el número y el tipo de lanzamientos, el porcentaje de swings y fallas, todo lo que uno pueda pensar, de esas fechas.

“Entonces puede cambiar y decir: ‘Quiero ver todos los lanzamientos bajos y afuera.’ Y cambiará cada uno de los datos a cada lanzamiento abajo y afuera. Puede dibujar un área específica en la zona de strike (o fuera de la zona de strike) y ver todas las pichadas en esa localización. Entonces, una vez que la dibujó, le mostrará los datos, todas las estadísticas y números para el área que seleccionó y el tipo de lanzamientos.

“Puede cambiar variables como corredores en posición de anotar, adelante en la cuenta, atrás en la cuenta, séptimo inning, cualquier cosa que se le ocurra. Cualquier situación que quiera revisar, está disponible para ser vista.”

Pero, ¿piensa que todo esto se detiene aquí? Oh, no. Todas esas estadísticas están sincronizadas a una base de datos que contiene videos de cada lanzamiento. Entonces, si usted quiere ver cómo reacciona Lee con cada slider, bajo y afuera, que cada pitcher derecho le ha tirado en cuenta de 1 bola y 2 strikes desde 2006, eso ahora es posible. No tiene que leerlo. Pulse la pantalla de su iPad y véalo.

Y sí usted no cree que ver todas esas pitchadas le da al pitcher un sentido de confianza en un lanzamiento completamente diferente que leer un reporte de scout o una hoja impresa, sólo podemos responderle: ¿Está bromeando?

“Ahora usted puede ver las veces que quieras a un bateador fallar un swing ante determinado lanzamiento,” dice Derek Lowe, uno de sólo cinco pitchers activos cuya carrera empezó en 1997 o antes. “Luego entonces, cuando estas listo para tirar ese lanzamiento en un juego, tienes la imagen mental de ese bateador haciendo swing y fallando a un slider 20 veces, yo sé que no puede conectarlo, porque lo ví intentarlo y fallar durante 15 minutos en un video”.

Abajo en la cuenta
En el principio (o desde 1889, por lo menos), cuatro bolas equivalían a una base por bolas. Pero tres bolas eran equivalentes a algo diferente: una recta por el centro del plato.

Por más de un siglo, los bateadores tuvieron fe en que si eran lo suficientemente pacientes, si se iban adelante en la cuenta, se suponía que serían recompensados. Se suponía que tendrían una recta bateable. Y a lo largo de todos esos años, así fue en la mayoría de las ocasiones.

Hombre, ¿qué ha sido de todos esos años?

“Mira en cuántas supuestas ‘cuentas de recta’ los pitchers no tiran rectas,” dice el primera base de los Phillies, Ryan Howard. “He tenido esta conversación con un montón de tipos. La tuve con Mark Teixeira hace uno o dos años, llegamos a la conclusión de que ya no existe tal cosa como las ‘cuenta de recta’.”

Ok, eso no es absolutamente cierto. Pero los datos demuestran consistentemente que actualmente se tiran menos rectas en ‘cuentas de recta’ que durante cualquier otro punto de la historia en el que existiera el rastreo de lanzamientos.

Le pedimos a nuestros amigos de Inside Edge que estudiaran todas las cuentas de 1 bola sin strikes, 2 bolas sin strikes, 2 bolas y 1 strike, 3 bolas sin strikes y 3 bolas con 1 strike de los últimos 10 años. Ellos encontraron que el porcentaje de rectas lanzadas ha disminuido consistentemente en todas esas cuentas, excepto en la de 3 bolas sin strikes.

Lo que es realmente fascinante es cuanto ha caído ese porcentaje en los últimos dos años. Veamos.

Perdiendo velocidad
Porcentaje de rectas lanzadas en cuentas favorables al bateador

Cuenta 2009 rectas % 2011 rectas %
Todas 74.5 72.1
1-0 69.5 67.3
2-0 82.1 79.7
2-1 69.1 66.8
3-1 85.8 83.5

Ok, esas todavía son un montón de rectas. Pero recuerde, una reducción de 2 o 3 por ciento representa muchas, muchas pitchadas, sólo en esas cuentas, en el trascurso de una temporada. E incluso, esos datos, asegura Kenny Kendrena de Inside Edge, son engañosos porque incluyen la ‘recta cortada’ como recta, ya que Inside Edge empezó a clasificar los ‘cutters’ como un diferente tipo de pitchada apenas hace poco tiempo. Lo que indica que los porcentajes de verdaderas rectas son, por mucho, más bajos.

“Incluso puedes estar en cuenta de 3 bolas y 2 strikes y a veces recibes un lanzamiento muy difícil,” dice Howard. “Ya no tienes manera de saber qué pichada es la que vendrá”.

Bueno, si Howard es particular tiene ese sentimiento, los datos nos muestran exactamente el por qué: Él ve menos rectas en ‘cuentas de recta’ (55 por ciento) que cualquier otro bateador de las ligas mayores. Y el porcentaje se ha desplomado dramáticamente de 77.8 por ciento cuando llegó por primera vez a las mayores -en septiembre de 2004-, a 64.7 por ciento en 2005 -temporada en la que ganó el trofeo de Novato del Año-, a 50 y tantos por ciento a la fecha. Cuanta diversión.

Pero si a la miseria de bolas rectas le gusta la compañía, Howard tiene un montón. Inside Edge nos da los datos de los ocho bateadores que han visto menos de 60 por ciento de rectas en ‘cuentas de recta’ este año, entre los bateadores con al menos 100 pitchadas en esas cuentas.

Esperando por velocidad
Bateador Rectas en ‘cuenta de recta’ %
Ryan Howard 55.0
Prince Fielder 55.1
Matt Kemp 56.2
Alfonso Soriano 57.7
Jose Bautista 58.2
Laynce Nix 59.4
Brian McCann 59.4
David Ortiz 59.8

Tres tipos de esa lista –Fielder, Kemp y Ortiz– han visto una mayor fluctuación de ese porcentaje en comparación con el año pasado. Fielder vio 65.1 por ciento de lanzamientos en recta la temporada anterior. Kemp vio 66.5 por ciento y Ortiz, 68.9 por ciento.

Bienvenidos al maravilloso mundo de la tecnología. Tan pronto como los datos muestran que alimentar a esos hombres con rectas en determinadas localizaciones puede ser peligroso para los Porcentajes de Carreras Limpias Admitidas, la liga hace ajustes…inmediatamente. Entonces cuando la gente empieza a hablar de la Era del Pitcher, sin duda la primera cosa que piensan los bateadores es: “Ya no existe tal cosa como una ‘cuenta de recta.’”
“Tipos que tienen control están tirando esas pichadas sin velocidad en la zona de strike en cualquier tipo de cuenta que quieran,” asegura Howard. “Entonces yo creo que eso es un factor muy importante en todo esto”.