lunes, 10 de agosto de 2009

Lista de deseos del buen fanático

Para recuperar un poco del romanticismo del beisbol luego de tanta porquería sobre esteroides, me parece adecuado plagiarme (lo advertí desde el principio, las cosas buenas de este blog siempre serían escritas por otra gente) un texto publicado por Jim Caple en la sección Page 2 de ESPN.com.

Es algo así como una lista de cosas que un aficionado al beisbol tiene que hacer antes de morirse. Mr. Caple enumera 50, hay varias que no aplican al contexto mexicano (y fueron eliminadas por mi, y la lista quedó en 40), y probablemente todas están fuera de nuestro alcance, pero estaría a toda madre poder hacerlas.

En un afán de adecuación, en lugar de cosas que hacer antes de morirse, yo lo reduzco a lista de deseos y aquí está:

-Pase una semana en el spring training de su equipo.

-Aprenda llenar un box score.

-Vea las películas “Field of dreams” (El campo de los sueños), “Bull Durham”, “A league of their own” (Un equipo muy special) y “The natural” (El mejor).

-Use un bat de madera.

-Tómese una cerveza en las gradas de los jardines de Wrigley Field en un día soleado.

-Escuche a Vin Scully narrar un partido completo de los Dodgers.

-Lea los libros “Ball Four”, “The Boys of Summer” “Nine Innings”, “The Glory of Their Times” (hasta donde sé ninguno de estos está traducido al español).

-Pegue un jonrón.

-Sea manager de un equipo de ligas pequeñas.

-Sea umpire de un juego de ligas pequeñas.

-Abuchee a los Yankees en persona. (Esta no tiene madre. Nota del plagiario.)

-Vaya un Fantasy Camp (tours en los que te vistes como profesional y entrenas como profesional. Nota del plagiario.) y siéntase viejo y joven al mismo tiempo.

-Vaya al Salón de la Fama de Cooperstown.

-Engrase su guante y póngalo debajo del colchón en el invierno y juegue a cachar el primer día de la primavera con su hijo o su padre.

-Llegue a un juego lo suficientemente temprano para ver la práctica de bateo.

-Entre a una jaula de bateo y vea lo que se siente pegarle a una recta de 90 millas por hora. O más probablemente, lo que se siente fallar al intentar pegarle a una recta de 90 millas por hora.

-Visite el Campo de los Sueños, en Dyersville, Iowa (donde se filmó El campo de los sueños) y el viejo Durham Athletic Park (donde se filmó la película Bull Durham).

-Lleve a sus hijos a ver al San Diego Chicken y al Phillie Phanatic.

-Vea a Derek Jeter, Albert Pujols e Ichiro Susuki jugar en persona y coree sus nombres junto con un estadio repleto de fanáticos.

-Cómprese una gorra original de medida para reemplazar la que tiene, de las justables (que tienen una banda de plástico en la parte de atrás).

-Cante “Sweet Caroline” en Fenway Park.

-Lea religiosamente los box scores.

-Obtenga el autógrafo de su jugador favorito.

-Aprenda a lanzar una curva.

-Grite durante un Rally Monkey en el estadio de los Anaheim Angels.

-Coma el BBQ en Candem Yards de Baltimore; disfrute un Primanti Brothers Sandwich en el PNC Park de Pittsburgh; un Dodger Dog en Dodger Stadium; tacos de pescado en el Petco Park de San Diego; y las cebollas fritas en el Safeco Field en Seattle.

-Vaya a un juego en la zona del Caribe.

-Compre un boleto de gradas y cuélese a la sección de preferente.

-Discuta apasionadamente en un bar sobre quién merece estar en el Salón de la Fama.

-Coleccione tarjetas de beisbol. Enmique la de su jugador favorito en su año de novato y las demás tírelas a la basura o cláveles alfileres.

-Toque la placa de Babe Ruth en el Monument Park de Yankee Stadium.

-Acampe afuera del estadio en busca de boletos para ver a su equipo en la postemporada.

-Intente lanzar una bola de nudillos.

-Intente cachar una bola de nudillos.

-Atrape una pelota de foul en las gradas y luego regálesela al niño que tenga más cerca.

-Desobedece a tus padres y quédate despierto en la noche para escuchar el juego de beisbol con tu radio de transistores (o tu iPhone) escondido debajo de la almohada. (esta es la más romántica de todas, supongo que me gusta porque yo alguna vez hice algo parecido. Nota del plagiario)

-Vaya a un Juego de Estrellas.

-Pasee en kayak en la McCovey Cove (en el parque de los San Francisco Giants, justo detrás de la barda de jardín derecho está la bahía, Barry Bonds solía mandar pelotas de jonrón directo al agua. Nota del plagiario). Bonds ya no está en la liga, pero la bahía de San Francisco sigue ahí.

-Coma un helado en un mini casco de bateador.

Y finalmente:

-Vea a su equipo jugar la Serie Mundial. (Lo sentimos, este probablemente no aplica para fanáticos de los Cubs, Mariners, Rangers y Nationals. Nota de Mr. Caple.)